|
Lo que comenzó como una
propuesta silenciosa en una ciudad del mundo el 31 de marzo de 2007, hoy en día
es un evento mundial que pretende reunir a más de 300 ciudades con el objetivo
de montar una lucha en forma de protesta contra los devastadores efectos que
desencadena el cambio climático con el paso de los años.
La Hora de la Tierra es un evento global liderado
por WWF, (La organización mundial de conservación conocida como World Wildlife
Fund), en el que las personas, las empresas y los gobiernos, apagan las luces
durante una hora para apoyar con este sencillo gesto las acciones contra el
cambio climático.
Abu Dhabi, Ammán, Auckland,
Pekín, Bogotá, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Copenhague, Costa Rica, Dubái,
Ciudad de Guatemala, Edimburgo, Helsinki, Hong Kong, Estambul, Kiev, Kuala
Lumpur, Lisboa, Londres, Manila, México D.F., Moscú, Oslo, Roma, Santa Cruz,
Singapur, Shanghái, Sídney, Tel Aviv, Toronto, Vancouver, Wellington y
Varsovia, son algunas de las ciudades que esperan por apagar sus luces este 28
de marzo de 2009 durante 60 minutos.
¿Qué significan 60 minutos sin
luces para la tierra? La WWF espera que
La Hora de la tierra genere el ímpetu político necesario para que se promulguen
legislaciones nacionales sobre el clima y se suscriba un acuerdo global para
afrontar el cambio climático. Significa también continuar educando y
despertando conciencia sobre el cambio climático y ofreciendo ideas y
soluciones que la gente pueda adoptar en su vida cotidiana.
Sin embargo, es un hecho que
existen diversas opiniones. Para algunas personas, este evento significa una hora perdida para generar
ingresos o para disfrutar tranquilamente de los beneficios que ofrece el uso de
la energía eléctrica en los hogares. Para otras personas, este evento aunque es
importante, carece de trascendencia, porque consideran que las opiniones públicas
y las propuestas ambientales no generan mayor preocupación para los
representantes políticos y por ello, otros temas como la crisis económica o la
lucha contra el terrorismo, son los que verdaderamente ocupan las agendas de los
gobiernos.
Si bien es cierto que los
cambios en las agendas nacionales en cuanto a temas ambientales son urgentes, es
incuestionable que se necesitan acciones conjuntas por parte de los gobernantes
como de la población en general, para comprometerse a disminuir los efectos
nocivos para la tierra los 364 días y 23 horas siguientes al evento.
La hora de la tierra es un
acto simbólico que no pretende dejar en penumbras a la tierra durante una hora.
Su objetivo es el de generar conciencia en cuanto el uso racional de la energía
eléctrica y su contribución con el cambio climático.
Por lo anterior, en ECSA México nos importa mucho
conocer tu opinión, ¿Crees que existió difusión en tu país sobre este evento
mundial?, ¿Qué opinas del evento?, ¿consideras que generará conciencia en tu
localidad?, ¿Cómo lo viviste?
Para mayor información
visita http://www.earthhourus.org/
|